QR3D Craft

Soporte de mesa con QR para la carta de un restaurante

7 min de lectura · Actualizado el 8 de octubre de 2026

Un soporte de carta se limpia varias veces al día, se cae al suelo cada semana y tiene que leerse desde una silla. Son tres exigencias que descartan la mitad de los diseños que circulan por ahí. Aquí van las decisiones que importan.

La decisión más importante no es la pieza: es el enlace

Antes de imprimir nada, para y piensa a dónde apunta el código. Este es el error que sale caro, porque se descubre cuando ya tienes cuarenta soportes en las mesas.

No pongas la dirección larga de la plataforma de cartas que uses hoy. Si mañana cambias de proveedor, sube el precio o cierra, tienes que reimprimir la vajilla entera.

Pon una dirección corta de tu propio dominio que redirija a donde haga falta:

La cuenta: https://mirestaurante.com/carta son 31 caracteres y da un código de versión 3, con 29 × 29 módulos. La dirección típica de una plataforma —https://plataforma.com/r/12345/menu?lang=es— pasa de 44 y sube a versión 4 o 5. Menos módulos significa módulos más grandes en la misma pieza, y un código que se lee desde más lejos.

Tamaño

El comensal escanea sentado, con el soporte en el centro de la mesa: entre 40 y 70 cm. Aplicando la regla de que un código se lee hasta unas diez veces su lado, con 70 mm ya va sobrado.

Distancia de lectura según la anchura del códigoUn código de 30 milímetros se lee cómodamente a 0,30 metros. Un código de 40 milímetros se lee cómodamente a 0,40 metros. Un código de 60 milímetros se lee cómodamente a 0,60 metros. Un código de 90 milímetros se lee cómodamente a 0,90 metros. Un código de 120 milímetros se lee cómodamente a 1,20 metros.Distancia cómoda de lectura con un teléfono corriente, a razón de 10:1.30 mm0,30 m40 mm0,40 m60 mm0,60 m90 mm0,90 m120 mm1,20 m
Para una mesa basta con 40 mm, porque el cliente tiene el código a un palmo. Para un escaparate que se lee desde la vereda hacen falta 120 mm o más.

El ángulo

Un soporte totalmente vertical obliga a levantarse. Uno tumbado refleja las lámparas del techo justo hacia la cámara. El ángulo útil está entre 15 y 25 grados respecto a la vertical, y 20 es el valor que mejor funciona en mesas de altura normal.

Con esa inclinación el código queda perpendicular a la mirada de alguien sentado, y la luz del techo rebota hacia arriba y hacia atrás, no hacia el teléfono.

Una sola pieza, sin soportes

El diseño más práctico es una cuña: la cara del código inclinada y detrás un plano que apoya en la mesa, todo impreso de una vez. Se imprime apoyado sobre la cara trasera, que es plana, y así el código queda hacia arriba, sin necesidad de soportes y con el cambio de color funcionando en una capa limpia.

Los diseños de dos piezas —placa y peana separadas— dan más juego estético, pero en un restaurante la peana se pierde el primer día.

Material

Aquí es donde el uso real manda sobre las preferencias:

MaterialVentajasInconvenientes
PLAFácil, barato, colores mates buenísimos, gran detalleSe deforma sobre los 55 °C: nada de terrazas al sol ni lavavajillas
PETGAguanta calor y limpieza agresiva, no se vuelve quebradizoMenos detalle fino, más brillo, encoge algo más
ASAEl mejor para exterior y sol directoNecesita cámara cerrada y buena ventilación

Para interior, PLA mate sin dudarlo: es el que mejor lee. Para terraza, PETG o ASA, y en ese caso conviene hacer el código un 15 % más grande, porque el detalle fino sale menos limpio.

Una terraza es intemperie, y eso trae más cosas además del material: el PETG brillante refleja el sol justo cuando el cliente acerca el teléfono, y los pigmentos pierden color en un verano. Lo que conviene prever está en la guía de la intemperie.

La prueba del coche. Un soporte de PLA que se queda en una terraza al sol de verano se reblandece y se dobla, igual que un objeto olvidado en el salpicadero. Si hay sol directo, no es cuestión de suerte: hay que cambiar de material.

Que aguante la limpieza

En hostelería estas piezas se limpian con un trapo con desinfectante varias veces al día, y ese líquido se mete entre los módulos.

Qué escribir en el soporte

El código solo no basta: mucha gente no sabe qué va a pasar si lo escanea, y no lo escanea. Una línea de texto sube el uso de forma notable.

Hay un límite de cuántas letras entran antes de que la impresora deje de dibujarlas con los bordes limpios: en un soporte de 90 mm son unas 21, en uno de 70 unas 15. La cuenta está en la guía del texto en la pieza.

Cuántos por bandeja y cuánto cuestan

Un soporte de 110 mm de alto con base de 2,5 mm y relieve de 1 mm gasta entre 18 y 25 gramos según el ángulo y el relleno. Con PLA a precio normal, eso son unos céntimos de material por pieza.

En una cama de 220 × 220 mm entran cuatro por tanda; en una de 256 × 256, seis. Y como todos tienen la base a la misma altura, un solo cambio de filamento resuelve la bandeja entera si el laminador está en modo por capas.

Si vas a mezclar soportes con otras piezas, o quieres saber cuánto pesa y cuánto tarda la bandeja llena, el reparto pieza a pieza en cada cama está en la guía de la tanda.

Antes de imprimir la tanda

  1. Imprime uno y ponlo en una mesa real, con la luz que hay de verdad en el local.
  2. Escanéalo sentado, desde la silla más lejana de esa mesa.
  3. Pruébalo por la noche, con la iluminación encendida: es cuando peor lo va a tener.
  4. Dale el teléfono a otra persona. Que lo escanee alguien que no sabe dónde tiene que apuntar.

Si supera esas cuatro, lanza la tanda tranquilo. El protocolo completo, con las comprobaciones que se hacen en pantalla y en el laminador antes de gastar un gramo, está en la guía de pruebas.

Haz el soporte con el ángulo ya puesto

Elige el objeto «soporte de mesa», pega tu dirección corta y añade el texto. El archivo 3MF sale con los dos colores asignados y listo para el laminador.

Crear el soporte

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