Imprimir una tanda: cuántos entran y cuánto tarda
7 min de lectura · Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Imprimir veinte piezas de una vez no ahorra ni un gramo de filamento, pero cambia por completo lo que te cuesta a ti: una preparación, una pausa y una sola vez despegando la bandeja. A cambio hay que cumplir una condición que casi nadie ve venir, y que si se incumple estropea la tanda entera.
En esta guía
Cuántas piezas entran
Esta tabla cuenta cuántas piezas caben dejando 5 mm entre piezas y 5 mm de margen contra el borde de la cama, que es lo prudente: pegadas se despegan entre ellas y contra el borde te arriesgas a que el cabezal no llegue.
| Pieza | A1 mini (180) | Ender 3 / MK4 (220) | A1 / P1S (256) | Cama de 300 |
|---|---|---|---|---|
| Llavero 40 mm | 9 | 16 | 25 | 36 |
| Tarjeta 85 × 55 mm | 2 | 6 | 8 | 15 |
| Soporte de mesa 70 mm | 6 | 6 | 12 | 15 |
| Placa 90 mm | 2 | 4 | 4 | 9 |
| Placa 120 mm | 1 | 1 | 4 | 4 |
Fíjate en el salto que hay entre camas: de una A1 mini a una A1 no hay un 40 % más de sitio, hay casi el triple de piezas, porque la superficie crece con el cuadrado del lado. Y fíjate también en las placas grandes: una placa de 120 mm ocupa casi lo mismo que cuatro llaveros, así que la tanda de placas siempre va a ser corta.
Cuánto pesa y cuánto tarda una bandeja
Con los pesos que calcula el propio motor de esta web, una bandeja llena de una cama de 256 mm sale así:
| Tanda | Unidades | Filamento | Tiempo aproximado |
|---|---|---|---|
| Llavero 40 mm | 25 | 152 g | ~7 h |
| Placa 90 mm | 4 | 110 g | ~5 h |
| Soporte de mesa 70 mm | 12 | 391 g | ~18 h |
Los tiempos salen de la misma cuenta que la guía de costes: unos 6 mm³ por segundo, que es un valor prudente para una boquilla de 0,4. Tu laminador te dará otro número y el suyo es el que manda.
Lo importante de esta tabla no es el total, es la comparación: imprimir 25 llaveros juntos tarda lo mismo que imprimirlos de uno en uno, porque el plástico es el mismo. Lo que cambia es tu tiempo. De uno en uno son 25 preparaciones, 25 pausas de cambio de color y 25 veces despegando la bandeja. Juntos, una de cada.
Una tanda de soportes son 18 horas y casi 400 gramos. Antes de lanzar algo así, asegúrate de que el rollo tiene material de sobra: quedarse sin filamento a las catorce horas arruina las doce piezas a la vez. Pesa el rollo si no estás seguro, descontando unos 200 g de bobina vacía.
La pausa: una para todas
Aquí está el verdadero motivo por el que las tandas salen a cuenta con estas piezas.
Si imprimes a dos colores con una sola extrusora, el truco es parar la impresión a la altura donde acaba la base y cambiar de filamento. Está explicado paso a paso en la guía del cambio de color.
Y la máquina imprime capa por capa, toda la bandeja a la vez. Eso significa que cuando llega a la altura del cambio, está a esa altura en las 25 piezas al mismo tiempo. Una sola pausa, un solo cambio de bobina, y las 25 salen a dos colores.
De uno en uno, el mismo trabajo son 25 pausas repartidas a lo largo de varios días, cada una obligándote a estar cerca de la máquina en un momento concreto. Esa es la diferencia real, y es enorme.
La condición que hay que cumplir
Para que esa única pausa valga, hace falta que todas las piezas de la bandeja tengan el cambio de color exactamente a la misma altura. Y eso no es automático.
El cambio ocurre donde termina la base y empieza el relieve. Si en la bandeja mezclas piezas con bases distintas, la pausa solo estará bien para unas y las demás saldrán de un solo color o con el código a medias. Es un fallo que no se ve hasta que la tanda está terminada.
Las dos reglas que lo evitan:
- Una sola altura de base por bandeja. Si el generador te da 3 mm de base para todas, perfecto. Si cambias el grosor de base en alguna, esa va en otra tanda.
- Cuidado al mezclar tipos de pieza. El soporte de mesa va inclinado y con peana, así que su código no empieza a la misma altura que el de una placa plana. Placas con placas, llaveros con llaveros, soportes con soportes.
Hay una segunda trampa, en el lado del laminador: no actives la impresión por objetos secuencial. Esa opción, que en Bambu Studio y Orca aparece como imprimir «por objeto», termina cada pieza entera antes de empezar la siguiente. Suena bien, pero rompe el truco de la pausa única —vuelven a ser 25 pausas— y además obliga al cabezal a pasar por encima de piezas ya terminadas, con el riesgo de engancharlas. Para tandas de estas piezas, capa por capa.
Cuando cada pieza lleva un código distinto
Es el caso de los números de mesa de un restaurante, o de un lote de llaveros con un enlace por cliente. Aquí no vale duplicar una pieza en el laminador: cada código es un objeto diferente.
El camino que funciona:
- Genera y descarga un archivo por código, con un nombre que puedas
reconocer después:
mesa-01,mesa-02. Merece la pena ser ordenado aquí, porque en la bandeja todas las piezas se parecen mucho. - Impórtalos todos juntos en el laminador y déjalos que se coloquen solos con la función de ordenar la bandeja.
- Comprueba en la vista previa que el número de cada pieza es el que crees. Es el momento de cazar un archivo repetido o uno que falta.
- Sepáralos al recogerlos. Veinte piezas casi idénticas se mezclan en treinta segundos encima de la mesa.
Antes de todo esto, y suena obvio pero es donde falla la gente: escanea uno de los códigos generados, no todos, pero uno. Si te equivocaste en el patrón del enlace, el fallo está en los veinte. El protocolo completo está en la guía de pruebas.
El riesgo de meterlo todo en una bandeja
Una tanda grande concentra el riesgo. Si a las cinco horas una pieza se despega, el cabezal la arrastra y puede tirar las de al lado, o acabar con un amasijo pegado a la boquilla. Lo que en una pieza suelta es perder veinte minutos, en una bandeja llena es perder la tarde y el material.
Tres cosas que lo reducen mucho:
- La primera tanda, a media bandeja. La primera vez que haces una pieza nueva, pon seis en vez de veinticinco. Si algo va mal, pierdes poco; si va bien, ya sabes que la configuración aguanta.
- Balsa de borde en piezas pequeñas. Un llavero tiene poca superficie pegada a la cama y es el que más se despega. Unos milímetros de borde extra lo sujetan y se quitan con la uña.
- Deja libre la zona de purga. Casi todas las máquinas limpian la boquilla en un punto fijo de la cama. Si pones una pieza ahí, la tanda empieza mal.
Y una recomendación sobre el reparto: cuando la tanda salga, escanea dos o tres piezas al azar, no solo la primera. Las piezas del borde de la bandeja no siempre salen iguales que las del centro, y es mejor descubrirlo tú que el cliente.
Genera la pieza de prueba
Antes de la tanda, una sola pieza. Ajusta el tamaño y el enlace en el generador, descarga el 3MF y comprueba en el laminador a qué altura queda el cambio de color.
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