QR3D Craft

Nivel de corrección de errores: por qué el máximo suele ser peor

6 min de lectura · Actualizado el 3 de septiembre de 2026

Los cuatro niveles de corrección de errores del estándar QR son la opción peor entendida del formato. La intuición dice que más siempre es mejor. En impresión 3D es justo al revés, y hay una razón concreta.

Qué es exactamente

Un código QR no guarda solo tu información: guarda además datos redundantes calculados a partir de ella, mediante un algoritmo llamado Reed-Solomon. Ese mismo algoritmo se usa en los CD, y sirve para lo mismo: que el contenido se pueda reconstruir aunque una parte esté dañada o tapada.

El estándar define cuatro niveles, y cada uno reserva una porción distinta del código para esa redundancia:

NivelNombreDaño que tolera
LLow~7 %
MMedium~15 %
QQuartile~25 %
HHigh~30 %

Es lo que permite que un código con una mancha de café, un arañazo o un logo encima siga leyéndose.

Lo que cuesta

Esa redundancia ocupa sitio, y el sitio en un código QR es finito. Cuanto más subes el nivel, menos información te cabe en la misma versión:

VersiónMódulosLMQH
121 × 211714117
225 × 2532262014
329 × 2953423224
433 × 3378624634
537 × 37106846044
641 × 411341067458
849 × 4919215210884
1057 × 57271213151119

Fíjate en la versión 3: pasar de L a H reduce la capacidad de 53 caracteres a 24. Menos de la mitad.

La paradoja de la impresión 3D

Aquí está el punto que casi nadie explica. Supongamos un enlace de 40 caracteres y una pieza de 40 mm de lado, con boquilla de 0,4 mm.

NivelVersión necesariaMódulosTamaño de módulo¿Imprimible?
L329 × 291,08 mmSí, holgado
M329 × 291,08 mmSí, holgado
Q433 × 330,98 mm
H537 × 370,89 mmJusto

El módulo se calcula repartiendo los 40 mm entre los módulos del código más los ocho del margen. Y ahí se ve el problema: subir a H para que el código «aguante más» hace que cada módulo se imprima peor. Has comprado tolerancia a daños externos pagándola con calidad de impresión, que es de dónde viene el daño en primer lugar.

La redundancia no es gratis dos veces. Parte de la capacidad de corrección se está gastando ya en compensar el ruido propio de la impresión: bordes redondeados, primera capa ensanchada, pequeñas variaciones de color. Si además encoges los módulos, aumentas ese ruido de base y te queda menos margen para el daño real. El nivel alto se come a sí mismo.

Cuándo usar cada nivel

M es la respuesta por defecto

Para el 90 % de las piezas impresas. Un 15 % de tolerancia cubre de sobra el desgaste normal, los arañazos y la suciedad, sin forzar la versión hacia arriba.

Sube a Q o H solo en estos casos

L casi nunca

Solo tiene sentido cuando el enlace es largo, la pieza es pequeña y no hay forma de acortar la dirección. Es preferible a un código de versión alta con módulos imprimibles a duras penas, pero es una solución de emergencia: la buena es acortar el enlace.

La regla en una línea

Sube el nivel de corrección solo si la pieza es lo bastante grande para absorber la versión extra sin que el módulo baje del doble de tu boquilla.

Y si no lo es, la palanca correcta no es el nivel: es acortar el enlace. Quitar diez caracteres suele bajar una versión entera, y eso agranda los módulos sin renunciar a nada.

Un apunte sobre las máscaras

Ya que estamos: el estándar define ocho patrones de máscara que se aplican sobre el código para evitar zonas grandes del mismo color, que son las que confunden al lector. El codificador elige la mejor de las ocho automáticamente puntuando cada una según unas reglas del estándar.

No hay nada que configurar, pero explica un detalle que llama la atención: si generas el mismo enlace dos veces con niveles distintos, el dibujo cambia por completo aunque el contenido sea idéntico. No es un error: es otra versión y otra máscara.

Compara los cuatro niveles en pantalla

El generador te deja cambiar el nivel de corrección y ver al momento cómo cambia el número de módulos. Con eso puedes decidir con datos en vez de por intuición.

Probar los niveles

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