Un código impreso en resina: más pequeño, pero de un solo color
7 min de lectura · Actualizado el 26 de septiembre de 2026
Casi todo lo que se dice sobre tamaños de códigos impresos en 3D viene de la boquilla de una impresora de filamento. En una de resina esa regla desaparece: la máquina dibuja detalles de pocas centésimas de milímetro. Pero aparecen otras dos, una que pone la cámara del teléfono y otra que pone el hecho de que la resina sale de un solo color.
En esta guía
El límite ya no es la impresora
En una impresora de filamento, el módulo más pequeño que se puede dibujar lo decide la boquilla: tiene que medir al menos el doble de su diámetro, así que 0,8 mm con la boquilla normal de 0,4. De eso va la guía del tamaño mínimo.
Una impresora de resina no tiene boquilla. Endurece cada capa proyectando una imagen desde una pantalla, y el detalle más pequeño es un píxel de esa pantalla: entre 0,02 y 0,05 mm en las máquinas domésticas, según su resolución y su tamaño. Para que un módulo salga con los bordes rectos y todos del mismo ancho basta con que ocupe unos cinco píxeles, porque el error de redondear al píxel entero queda por debajo del 20 %. Eso son 0,1 a 0,25 mm.
Dicho de otra forma: la impresora de resina puede dibujar módulos más pequeños de lo que un teléfono puede leer. El límite se ha ido a otro sitio.
Dónde está el nuevo límite
Un lector de códigos no trabaja con la foto a máxima resolución que hace la cámara, sino con la imagen de vídeo que se ve en la pantalla mientras apuntas, que suele ser de 1280 o de 1920 píxeles de ancho. Y necesita que cada módulo ocupe al menos unos tres de esos píxeles para separarlo de sus vecinos con fiabilidad.
La otra mitad de la cuenta es la distancia. La cámara principal de un teléfono no enfoca más cerca de unos 10 cm, y a esa distancia su imagen abarca unos 13 cm de ancho. Con esos números:
| Distancia | Imagen de 1280 píxeles | Imagen de 1920 píxeles |
|---|---|---|
| 8 cm | 0,24 mm | 0,16 mm |
| 10 cm | 0,30 mm | 0,20 mm |
| 15 cm | 0,45 mm | 0,30 mm |
Es el módulo más pequeño que se separa bien en cada caso. Como no sabes con qué teléfono lo va a escanear cada persona, lo prudente es tomar la columna peor: 0,3 mm por módulo para un código que se lee a un palmo. Es una estimación hecha con valores típicos, no una medida de laboratorio, y por eso la prueba final con un teléfono cualquiera sigue siendo obligatoria.
Y hay una consecuencia que conviene tener clara: un código de módulos de 0,3 mm solo se lee de cerca. La regla de que se lee bien a unas diez veces su ancho, que sale en la guía de pruebas, sigue valiendo: un código de 1 cm, a 10 cm. Para una pieza que se tiene en la mano está perfecto; para una placa en una pared, el tamaño lo decide la distancia, no la impresora.
Lo que ahora cabe
Pasar de 0,8 a 0,3 mm por módulo divide el lado del código entre 2,7 y la superficie entre siete. Con corrección H y midiendo solo el cuadrado negro, sin el margen blanco:
| Contenido | Módulos | Filamento (0,8) | Resina (0,3) |
|---|---|---|---|
| Dominio corto | 29 | 23,2 mm | 8,7 mm |
| Enlace normal o WhatsApp | 33 | 26,4 mm | 9,9 mm |
| vCard mínima | 49 | 39,2 mm | 14,7 mm |
| vCard completa | 65 | 52,0 mm | 19,5 mm |
La última fila es la interesante. En la guía de la tarjeta de visita la vCard completa salía imposible: en el cuadrado de 30 mm que cabe en una tarjeta, sus módulos miden 0,41 mm, la mitad de lo que dibuja una boquilla de 0,4. En resina, esos mismos 0,41 mm están por encima del límite de la cámara y ocupan más de diez píxeles de pantalla. La tarjeta con todos tus datos, que en filamento no se puede hacer, en resina sale.
El problema del color
Aquí está la contrapartida. Una impresora de resina tiene una sola cubeta con una sola resina, así que la pieza sale entera de un color. No existe el equivalente a la pausa para cambiar de filamento: vaciar y limpiar la cubeta a mitad de impresión es posible en teoría y un desastre en la práctica.
Y un código de un solo color depende de la sombra, que es justo lo que no controlas. Está explicado en la guía del grabado: la luz de la linterna del teléfono borra el relieve en el momento en que alguien intenta leerlo. Con módulos de 0,3 mm es todavía peor, porque una sombra de esa anchura casi no existe.
Así que en resina el contraste se pone después, con tinta o con pintura. Hay dos formas, y cada una va con una de las dos geometrías.
Imprime en resina clara y opaca. Blanca, gris clara o beige. El color oscuro lo pone la tinta, y así el código queda con la polaridad correcta: módulos oscuros sobre fondo claro. Evita las resinas transparentes o traslúcidas: la luz entra en la pieza, el fondo se ve grisáceo y el contraste se pierde aunque la tinta sea negra.
Relieve y tampón
Es lo que sale del generador tal cual: los módulos en relieve sobre la base. La idea es la de un sello de goma: se entinta solo la cara de arriba del relieve.
- Pon el relieve bajo, 0,4 o 0,6 mm. No hace falta más y así la tinta no baja por los lados.
- Apoya la pieza boca abajo sobre un tampón de sellos, sin apretar, y levántala recta. O pasa por encima un rodillo de goma dura con una capa muy fina de acrílico.
- Deja secar sin tocar. Si algún módulo ha quedado sin tinta, repite; si se ha manchado el fondo entre módulos, la capa de tinta era demasiado gruesa.
Es rápido y no necesita pulso, pero la tinta queda en la parte más expuesta de la pieza. En algo que se roza, como un llavero, se va gastando por las esquinas. Para una pieza que no se toca, como una etiqueta de estantería o una pieza dentro de una vitrina, es la opción más cómoda.
Grabado y pintura
La otra forma es hundir los módulos y rellenar los huecos: la pintura queda protegida dentro y no se gasta con el roce. Cómo sacar la versión grabada desde el laminador, marcando el relieve como pieza negativa y hundiéndolo en la base, está paso a paso en la guía del grabado.
- Echa acrílico negro sobre la zona del código, que entre en todos los huecos.
- Antes de que seque, arrastra una tarjeta de plástico por la superficie para quitar el sobrante.
- Pasa un trapo apenas húmedo en una sola dirección para limpiar la cara plana. La pintura de los huecos no sale porque el trapo no llega.
La resina lo hace mejor que el filamento porque sus huecos tienen las paredes lisas y rectas: la pintura no se queda enganchada en las líneas de capa de alrededor, que es lo que ensucia el fondo en una pieza de filamento.
Con una condición: en grabado, no bajes de 0,4 mm por módulo. La resina tiende a endurecerse un poco más allá del borde de lo que proyecta la pantalla, sobre todo con la exposición alta. En una pieza en relieve eso engorda los módulos y no pasa nada; en un grabado estrecha los huecos, y en uno de 0,3 mm puede cerrarlos. Antes de una pieza con huecos tan finos, imprime la prueba de exposición de tu resina.
Preparar el archivo
Para resina se usa el STL, no el 3MF: los colores del 3MF no le sirven a una máquina de un solo color, y los laminadores de resina trabajan con STL sin problemas. La diferencia entre los dos formatos está en la guía de formatos.
El generador no hace piezas de menos de 35 mm, pensando en filamento, pero el laminador puede reducirlas. Hazlo solo en ancho y largo, sin escalar el alto, para que el relieve y la base mantengan su grosor. Una cuenta rápida para saber hasta dónde bajar: el generador te dice el tamaño de módulo de la pieza, así que si a 35 mm sale de 0,88 mm, puedes reducirla hasta el 34 %, unos 12 mm, antes de llegar a 0,3.
Al reducir, ten en cuenta dos cosas que también encogen: el agujero del llavero, que por debajo de unos 3 mm ya no admite una argolla, y el texto de la pieza, que a esos tamaños deja de leerse. En piezas muy pequeñas, mejor sin texto.
Una advertencia sobre dónde va a vivir la pieza. Las resinas normales amarillean y se vuelven quebradizas con el sol, así que un código de resina es para interior. Y la resina sin curar irrita la piel: guantes para manipular la pieza hasta que esté lavada y curada, incluida la parte de pintarla si aún no has terminado el curado.
Genera el archivo
Elige la pieza y el contenido, baja el relieve a 0,6 mm y descarga el STL. El generador te dice el tamaño de módulo: con eso sabes cuánto puedes reducirla en el laminador.
Abrir el generadorSigue leyendo
- Cuadrados, redondeados o en círculo: qué cambia al imprimirLa forma de los módulos casi no cambia el plástico, pero multiplica por seis las piezas sueltas que la boquilla tiene que empezar y cortar.
- El texto debajo del código: cuántas letras cabenLa letra se encoge cuando el texto no cabe, y su trazo con ella. Cuántos caracteres admite cada pieza antes de que la impresora no pueda dibujarlos.