Cómo abrir el 3MF en cada laminador
7 min de lectura · Actualizado el 12 de septiembre de 2026
El 3MF que descargas aquí lleva la pieza partida en dos objetos, cada uno con su color asignado. Lo que pase al abrirlo depende de cómo interprete tu laminador esa estructura, y cada uno lo hace un poco distinto. Esto es lo que hay dentro del archivo y qué buscar en cada programa.
En esta guía
Qué lleva dentro el archivo
Un 3MF es un archivo comprimido con varios documentos XML dentro. Si le cambias la extensión
a .zip puedes abrirlo y mirarlo, y no es mala idea hacerlo una vez para perderle el
miedo.
El que genera esta web tiene esta estructura:
Lo importante son cuatro cosas:
- Las unidades están declaradas en milímetros. El archivo dice
explícitamente
unit="millimeter", así que ningún laminador tiene que adivinar la escala. Esto es lo que evita el clásico susto de que la pieza entre a un décimo de su tamaño o cien veces más grande, que es lo que pasa con los STL. - Hay dos materiales declarados, cada uno con su color, en una lista que el
formato llama
basematerials. - Hay dos objetos: uno llamado Base, que apunta al primer material, y otro llamado QR y texto, que apunta al segundo.
- Hay un tercer objeto que agrupa a los dos como componentes, y es el que se coloca en la bandeja. Por eso al abrirlo aparece una sola pieza y no dos sueltas que haya que alinear a mano.
El relieve empieza exactamente en la cota donde termina la base: 3 mm por defecto. No hay hueco ni solape entre los dos. Eso es lo que permite que, en una impresora de un solo filamento, baste con un cambio de color limpio a esa altura.
La pregunta que sale al abrirlo
Casi todos los laminadores modernos, al encontrarse un 3MF con varios objetos agrupados, preguntan algo parecido a esto:
«El archivo contiene varias piezas. ¿Quieres cargarlas como un solo objeto con varias partes, o como objetos separados?»
La respuesta correcta es: un solo objeto con varias partes.
Si eliges objetos separados, la base y el relieve entran como dos piezas independientes. Siguen estando en la posición correcta, así que a primera vista parece que da igual, pero en cuanto muevas o gires una de las dos se descolocan entre sí y el código deja de estar encima de su base. Como un solo objeto, se mueven juntas y no hay forma de estropearlo.
Bambu Studio y Orca Slicer
Son primos hermanos —Orca nació de Bambu Studio— así que lo que vale para uno suele valer para el otro, aunque los menús se hayan ido separando con el tiempo.
Los dos leen la estructura del archivo y muestran la pieza con sus dos partes en el panel lateral, el que lista los objetos de la bandeja. Despliega la pieza y verás Base y QR y texto como dos filas.
Con AMS o cambiador de filamento: selecciona cada parte en esa lista y asígnale el filamento que quieras del panel de filamentos. La numeración de los filamentos es la de la bandeja, así que primero carga los dos colores y luego asigna. Al laminar, el programa mete los cambios donde toca.
Con una sola extrusora: las dos partes se imprimen con el mismo filamento, y el cambio lo metes tú por altura. Busca el icono de la barra de capas que hay a la derecha de la vista previa: al pasar el ratón por encima aparece un signo de más que añade un cambio de color en esa capa. Tienes el procedimiento completo en la guía del cambio de color.
PrusaSlicer
PrusaSlicer también reconoce el 3MF con varias partes y hace la misma pregunta al abrirlo. Acepta cargarlo como objeto único.
Las partes aparecen en el árbol de objetos de la derecha, colgando de la pieza principal.
Si tienes un perfil de impresora con varios extrusores, cada parte tiene un desplegable para elegir con cuál se imprime. Es el mismo mecanismo que usa PrusaSlicer para los modificadores.
Si tu perfil es de un solo extrusor, ese desplegable no aparece: no es un fallo del archivo, es que sin varios extrusores no hay nada que elegir. En ese caso el cambio se mete por capa, con el signo de más de la barra deslizante que hay al lado de la vista previa laminada. PrusaSlicer inserta ahí una pausa con cambio de color.
Cura
Cura es el que peor se lleva con esta parte del formato. Abre el 3MF y coloca la pieza bien, con la escala correcta —eso lo hace todo el mundo—, pero no usa los colores declarados en el archivo. Los materiales de Cura son los que tengas configurados en la máquina, y el color que traiga el modelo no los cambia.
Con una impresora de un solo extrusor, que es lo habitual en Cura, esto no importa demasiado: ibas a tener que meter el cambio de color por altura de todas formas. En Cura eso se hace con una extensión de posprocesado, no con un botón de la barra: en el menú de extensiones, en la parte de posprocesado, se añade un script de pausa a una altura o capa determinada.
El detalle a tener en cuenta es que hay que decirle la altura o el número de capa a mano, y que la numeración de capas de Cura no siempre empieza donde uno espera. Lamina primero, mira en la vista previa en qué capa aparece la primera línea del relieve, y usa ese número.
Si tu laminador no separa las partes
Puede pasar con programas viejos o poco comunes: el archivo entra como una sola pieza maciza, sin partes distinguibles.
No es grave, y no significa que el archivo esté mal. Significa que ese laminador ignora la parte de materiales del formato. La pieza está completa y a escala; lo único que pierdes es el reparto automático de colores, que ibas a hacer por altura igualmente si tienes un solo filamento.
En ese caso: lamina, localiza en la vista previa la capa donde empieza el relieve —con la base por defecto de 3 mm y capas de 0,2 mm, es la capa 15— y mete ahí la pausa. El resultado es idéntico.
Y si prefieres no pelearte con nada de esto, descarga el STL en vez del 3MF. Pierdes los colores y las unidades declaradas, pero es un archivo que abre cualquier cosa. Las diferencias entre los dos formatos están en la guía del 3MF frente al STL.
Lo que hay que comprobar siempre
Da igual el programa: antes de darle a imprimir, mira estas cuatro cosas en la vista previa laminada.
- Que la pieza mide lo que debe. Comprueba la anchura en el panel de dimensiones y compárala con la que elegiste en el generador. Si no coincide, es un problema de unidades y no de la pieza.
- Que el relieve empieza donde dices. Sube la barra de capas hasta esa altura y confirma que ahí aparece el dibujo del código, no antes ni después.
- Que los módulos no se han fundido entre sí. Mira la primera capa del relieve muy de cerca: los cuadraditos tienen que verse separados. Si se tocan, el módulo es demasiado pequeño para tu boquilla y hay que agrandar la pieza. Esto lo trata la guía del tamaño mínimo.
- Que el cambio de color está en la capa correcta, si lo has metido a mano. Una capa de más y el código sale del color de la base; una de menos y la última capa de la base sale del color del código.
Esos cuatro minutos de comprobación evitan casi todas las piezas fallidas, que son caras no por el filamento sino por el rato que tardan en salir.
Descarga tu archivo
El generador entrega el 3MF con los dos colores ya puestos y el STL por si tu programa lo prefiere. No hay que registrarse y el enlace no sale de tu navegador.
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